BROTES DE COVID 19 Y SEGURIDAD ALIMENTARIA

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A principios de este mes apareció un caso de COVID 19 en una empresa alimentaria de Girona y posteriormente se llegó a expandir generando un brote entre el personal de la empresa.  Y, aunque la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha dictaminado que no existen pruebas actualmente de que los alimento o los envases de productos alimenticios puedan ser vía de transmisión del virus, en la sociedad sigue existiendo cierta preocupación.

Para tranquilidad de los consumidores, debemos decir, que las empresas alimentarias suelen disponer de protocolos específicos de manipulación de alimentos y entre ellos se incluyen buenas prácticas de higiene, en las que se contemplan los modos de actuación ante una posible enfermedad o heridas de los trabajadores. Pero, además, muchas de las empresas están intensificando esas medidas de higiene personal y ofreciendo formación específica a sus trabajadores acerca de los principios de la higiene alimentaria para evitar o reducir el riesgo de que contaminen la superficie de los alimentos o los envases con el virus, en caso de que lo tuvieran, pero fueran asintomáticos.

Medidas de distanciamiento físico, acompañadas de medidas estrictas de higiene y limpieza, y de un uso adecuado de equipos de protección individual como mascarillas y guantes, puede mantener a la plantilla a salvo del virus y por ende a los alimentos y superficie de envases e instalaciones.  

Aquellas empresas alimentarias que ya dispongan de algún sistema de gestión de inocuidad de los alimentos basado en normas certificables, como ISO 22000, juegan con la ventaja de disponer de procedimientos y orientaciones a seguir ante un posible caso de COVID-19 entre su personal y la notificación temprana será un aspecto importante para mantener el riesgo bajo control.

Gracias a la aplicación de las normas para el personal, que suelen incluir la notificación de síntomas de cualquier enfermedad y la prohibición los trabajadores enfermos acudan al trabajo, es poco probable que un trabajador presente síntomas de la COVID-19 en el lugar de trabajo. Pero si se da un caso como el ocurrido en la empresa de Girona, una empresa certificada en ISO 22000, dispondrá de un plan de actuación para controlar el posible foco de infección, controlar a las personas que han podido estar en contacto con la persona enferma siguiendo las indicaciones de la OMS para determinarlas, realizar las pruebas necesarias, limpiar todas las superficies con las que el empleado infectado haya estado en contacto, incluidas todas las superficies y objetos que puedan estar contaminados porque son de uso diario y frecuente (pomos de las puertas, teléfono, interruptores de luz…)

Y, aunque no hay evidencias de que el virus pueda propagarse a través del alimento o de los envases, disponer de un sistema de gestión de la inocuidad de los alimentos implantado según la norma ISO 22000  permitirá a las empresas  identificar, prevenir y reducir los riesgos, controlando el riesgo de manera rápida y eficaz, evitando un problema de salud pública  y en definitiva garantizando la cadena de suministro basándose en los principios de los Sistemas de Gestión de la calidad y manteniendo los principios de APPCC.

Y ¿QUÉ OTRAS VENTAJAS APORTA ISO 22000? 

Actualmente la seguridad alimentaria está entre las principales preocupaciones de la sociedad y de la industria, y por tanto una empresa que disponga de un sistema de gestión de la inocuidad de los alimentos certificado, conseguirá:

  • Fortalecer la imagen de su producto, aumentando la credibilidad.
  • Ofrecer seguridad y confianza a las partes interesadas, especialmente al cliente y al consumidor final.
  • Mejorar el posicionamiento en el mercado.
  • Aumentar la competitividad.
  • La capacidad para abordar los riesgos detectados y lograr sus objetivos.
  • Demostrar la conformidad de sus procesos y productos con los requisitos reglamentarios que les aplican.

Si desea implantar un sistema de gestión de seguridad alimentaria en su empresa que ofrezca garantías al cliente, contacte con nosotros.

Imagen: freepik

COVID 19 Y MIGRACIONES A ISO 45001, ISO 22000 E ISO 50001

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La situación actual que estamos viviendo como consecuencia de la propagación del coronavirus (COVID-19) ha originado que toda la sociedad se adapte a nuevas rutinas y formas de trabajo. En nuestro sector, tanto consultoras, como certificadoras y entidades de control nos hemos tenido que adaptar, de la mejor manera posible, a nuevas metodologías con el objetivo de seguir prestando servicio a los clientes.

Pues una nueva consecuencia o adaptación debida al COVID 19, es la relacionada con las normas ISO que están actualmente en proceso de migración de las antiguas versiones a las nuevas versiones. El Foro Internacional de Acreditación (IAF, International Accreditation Forum) ha decidido ampliar 6 meses los periodos de transición establecidos inicialmente para la migración a las nuevas versiones de normas ISO 45001, ISO 22000 e ISO 50001, y estamos a expensas de la aprobación definitiva de ENAC.

También ha confirmado que, mientras duren las medidas de confinamiento, será posible realizar auditorías de migración de unas versiones a otras de manera remota, siempre y cuando todos los requisitos se puedan evaluar de esta manera, incluida la observación de actividades.

¿Cuáles son los plazos actuales?

Las fechas límite de adaptación a las normas ISO suele ser de 3 años desde que se publican y al ampliarse a 6 meses más, las nuevas fechas serán las siguientes:  

  • Norma ISO 45001:2018 de Sistemas de Gestión de la Seguridad y Salud en el trabajo: su fecha límite era el 12 de marzo de 2021 y ahora será el 30 de septiembre de 2021.
  • Norma ISO 22000:2018 de Sistemas de Gestión de la Inocuidad de los Alimentos: su fecha límite era el 18 de junio de 2021 y ahora pasará a 18 de diciembre de 2021.
  • Norma ISO 50001:2018 de Sistemas de Gestión de energía: su fecha límite era 20 de agosto de 2021 y ahora pasará a 20 de febrero de 2022.

Recuerde que si necesita asesoramiento para las migraciones de cualquiera de estas normas, ISO 45001, ISO 22000 o ISO 50001, puede contactar con nosotros.

Imagen: propia

SEGURIDAD ALIMENTARIA Y CORONAVIRUS

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Estamos atravesando un momento complicado, nuestra sociedad se ve brutalmente condicionada por un virus, que ha venido a paralizar toda nuestra actividad y a recluirnos dentro de nuestras casas. Poco a poco hemos ido conociendo las medidas preventivas que debemos adoptar cada día, y de manera individual, para evitar los contagios y hasta el momento no se escucha mucho sobre la alimentación, salvo que es de los pocos sectores que pueden y deben seguir dando servicio.  

Hasta ahora sabemos que el nuevo coronavirus surgido en un primer momento en China, está relacionado genéticamente con otro virus ya conocido, el virus del SARS que surgió también en China a finales de 2002 y con el que una de cada de diez personas contagiadas murió. Los expertos aseguran que ambos comparten características similares y que se comportan de una manera muy similar en cuanto a las pautas de contagio. Pues bien, en brotes anteriores de ese virus no se produjo transmisión del virus a través del consumo de alimentos.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha manifestado que hasta el momento no se disponen de evidencias de que los alimentos sean una fuente de transmisión del virus COVID-19, pero sí sabemos, gracias al Centro Europeo para la Prevención y Control de enfermedades (ECDC), que este virus se contagia a través de gotitas respiratorias producidas al estornudar, toser e incluso exhalar.

Dicho esto, todos sabemos ya las medidas que debemos seguir de prevención, lavado de manos, taparse al toser con el codo o pañuelos desechables, evitar tocar zonas de mucosas como ojos, boca o nariz y, cómo no, lo principal en estos momentos, quedarnos en casa.

Estas medias las tenemos claras, pero teniendo en cuenta que entre los únicos establecimientos que quedan abiertos están los supermercados y tiendas de alimentación, así como cualquier eslabón de la cadena alimentaria que sea necesaria para que dichos establecimientos estén abastecidos y puedan dar servicio, como fábricas, transportistas…éstos también deberán seguir medidas y establecer protocolos para prevenir contagios.

Y ¿qué medidas higiénicas deben seguir las empresas de alimentación?

En este tema, pueden ser de gran ayuda los Sistemas de gestión de la seguridad alimentaria y la inocuidad de los alimentos. Muchas empresas, que dispongan de estos sistemas certificados en base a alguna norma de seguridad alimentaria como IFS, BRC, ISO 22000…ya se habrán preparado ante esta amenaza y habrán establecido protocolos específicos para prevenir contagios y los estarán implementando, habrán dado formación a sus trabajadores en las buenas prácticas de manipulación a seguir y habrán establecido medidas de vigilancia y seguimiento de todos los procesos para evidenciar que se cumplen y detectar cualquier anomalía antes de que sea tarde.

Las principales medidas que deberán implementar las empresas de la cadena alimentaria son:

  • Intensificar la higiene y desinfección de las superficies de las instalaciones, incluyendo equipos, suelos, paredes, vehículos… Y realizar la desinfección a ser posible con un producto que haya superado la norma EN 14476 Antisépticos y desinfectantes químicos. Ensayo cuantitativo de suspensión para la evaluación de la actividad viricida en medicina ó la norma EN 16777 Antisépticos y desinfectantes químicos. Ensayo cuantitativo de superficie no porosa sin acción mecánica para la evaluación de la actividad viricida de los desinfectantes químicos utilizados en el área médica.
  • Formar a los trabajadores en las pautas de buenas prácticas de manipulación, mediante una mayor frecuencia de lavado de manos mediante jabón y posterior uso de gel hidroalcohólico, llevar las uñas cortas, no utilizar maquillaje y obligación de llevar mascarilla, gorro y guantes (de vinilo o nitrilo).
  • Establecer una distancia de seguridad entre personas de mínimo 1.5 metros y especialmente cuando se tiene contacto con alguien del exterior como proveedores.
  • Y será de vital importancia establecer una vigilancia estricta y continua sobre la salud de los trabajadores.

Recordad que es cosa de todos frenar la curva y tenemos que comprometernos, así que nosotros también nos quedamos en casa, pero trabajando y si necesita de nuestra ayuda puede contactar con nosotros.

IFS, SEGURIDAD ALIMENTARIA EN LA EMPRESA

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Como hemos dicho en diversas ocasiones, en la actualidad, tanto los consumidores como las autoridades sanitarias muestran un grado de exigencia cada vez mayor en cuanto a la calidad y seguridad que deben ofrecen los productos alimentarios. Por ello, todas las empresas que forman parte de la cadena alimentaria deben garantizar la seguridad de su propia marca en aquellos productos que venden.

Para garantizar la seguridad alimentaria existen distintas normas que marcan los requisitos necesarios para implementar un sistema de gestión eficaz. Pues bien, una de esas normas es la IFS , que es el estándar promovido por la asociación de distribuidores de Alemania, Francia e Italia y que nace de la necesidad de disponer de una norma de calidad y seguridad alimentaria común a todos los países, como consecuencia de la globalización de comercialización de productos.

IFS Food, es una norma reconocida por la Global Food Safety Initiative (GFSI) y la última versión de la norma, la 6.1 entró en vigor el 1 de julio de 2018. Los Sistemas de Gestión de la Seguridad Alimentaria definidos bajo los requisitos de esta norma pueden ser implantados en empresas alimentarias que elaboren alimentos o envasen alimentos a granel, porque el estándar IFS Food sólo se aplica cuando el producto es procesado o tratado o cuando existe peligro de una contaminación del producto durante su primer empaquetado.

¿Cuáles son los principales beneficios de la norma IFS?

La norma IFS puede aportar muchos beneficios a la empresa, como:

  • Posicionamiento en el mercado frente a la competencia
  • Oportunidades comerciales con grandes superficies del sector de la alimentación
  • Control eficaz de los procesos internos de producción, minimizando el riesgo de contaminación o de errores
  • Gestión más operativa y rápida de los riesgos para la seguridad alimentaria.
  • Reducción de costes y tiempos
  • Mayor confianza para clientes y consumidores
  • Evidenciar ante terceros el cumplimiento legal en cuanto a seguridad alimentaria.

Si necesita asesoramiento sobre alguna de las normas IFS, en INTEGRA le informaremos acerca del proceso de implantación, llámenos.

Imagen: freepik

CERTIFICACIÓN GLOBALGAP PARA PRODUCTOS AGRÍCOLAS

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Globalgap antiguamente conocido como Euregap es un organismo privado que establece normas voluntarias  por las que se pueden certificar productos agrícolas en cualquier parte del mundo. Desde 2007 se denomina GLOBALG.A.P. para reflejar su alcance global e internacional.

El Certificado GLOBALG.A.P., conocido como Norma para el Aseguramiento Integrado de Fincas (IFA), cubre las Buenas Prácticas Agrícolas aplicable a diferentes productos y que abarca la producción agraria, la acuicultura, la pecuaria y la horti-fruticultura. 

En la actualidad el certificado Globalgap es una evidencia ante los consumidores y distribuidores de que los alimentos son seguros y de calidad y han sido elaborados basándose en criterios de sostenibilidad, seguridad e higiene de los trabajadores que los manipulan garantizando el respeto al medio ambiente y a los animales.

Es la norma internacional con mayor reconocimiento para la producción agropecuaria, y se ha convertido en un requisito necesario para aquellos agricultores y ganaderos que aspiren a comercializar sus productos en grandes cadenas de distribución, tanto españolas como europeas o mundiales.

La normativa GLOBAL GAP de Aseguramiento Integrado de Fincas se certifica a nivel de explotación, y cubre todo el proceso de producción del producto certificado, es decir, desde el momento en que se planta, analizando incluso la procedencia de las semillas y estableciendo controles para las mismas.

Este certificado es una útil herramienta para fomentar la relación entre empresas, pero no es visible directamente para el consumidor final.

¿Quién puede certificarse?

Existen dos opciones para optar a la certificación Gobalgap:

  • GLOBALGAP para Agricultor-exportador, que se aplica a productores individuales, es decir, el que siembra, cultiva, cosecha y comercializa su producto. En este caso el certificado se emitirá a su nombre y para lograrlo deberá demostrar que lleva un control adecuado en todas las etapas.
  • GLOBALGAP para las asociaciones de productores o cooperativas, que además de con los requisitos exigidos para cada productor, para certificarse necesitará desarrollar un sistema de gestión de calidad para la asociación o cooperativa. En este caso, el grupo de productores debe estar constituido como una entidad legal y el certificado irá a nombre de dicha entidad y en el anexo adjunto se incluyen todos los productores bajo el alcance del certificado.

¿Qué requisitos necesito cumplir como productor individual para obtener el certificado?

La Norma IFA GLOBALG.A.P. V5 se estructura en un sistema de módulos que permite a los productores certificarse para varios sub-ámbitos en una sola auditoría. Es necesario cumplir una serie de Puntos de Control y Criterios de Cumplimiento (PCCC), que aparecen divididos en varios módulos, que a su vez cubren distintas áreas o niveles de actividad durante la producción. Los Puntos de Control y Criterios de Cumplimiento (PCCC) también se estructuran en módulos, y están conformados por:

  • El Módulo Base para Todo Tipo de Explotación Agropecuaria: es la base de todas las normas y establece los requisitos que los productores deben cumplir primero para obtener la certificación.
  • El Módulo del Ámbito: Establece criterios para distintos sectores de la producción alimentaria e incluye tres ámbitos, cultivos, animales y acuicultura.
  • El Módulo del Sub-Ámbito: en el que se establecerán los requisitos para un producto específico o un aspecto diferente de la producción de alimentos y la cadena de suministro.

Los aspectos que se incluyen en el Módulo base son:

– Inspección interna: mantenimiento de registros y autoevaluación.
– Historial y manejo de la explotación.
– Salud, seguridad y bienestar del trabajador.
– Gestión de residuos y agentes contaminantes, reciclaje y reutilización.
– Medio ambiente.
– Reclamaciones.
– Trazabilidad.

¿Está interesado en certificar su producto por Globalgap? Nuestros expertos en agroalimentario, estarán encantados de asesorarle, llámenos.

Imagen: BalashMirzabey

¿QUÉ LEGISLACIÓN REGULA LA SEGURIDAD ALIMENTARIA?

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La industria agroalimentaria busca asegurar de forma cada vez más rápida (en tiempo real) la calidad, la seguridad y la vida útil de sus productos, así como mejorar la eficiencia de sus procesos productivos, para solucionar los retos surgidos con el avance de la sociedad, y esto hace que surjan nuevas necesidades normativas.

Actualmente la cadena alimentaria es tan larga que cuando un alimento llega a nuestra mesa ha recorrido un largo camino previo, pasando por distintas empresas, muchísimas personas y traspasando incluso fronteras. Por ello es tan importante disponer de un marco común legislativo en el que todo lo que se puede o no se puede hacer esté claramente establecido y sea común a todos los países.

Desde la Unión Europea nos llegan Reglamentos, Directivas, Decisiones, Recomendaciones, Dictámenes…unos de obligado cumplimiento y otros no, y que regulan diversos aspectos dentro de la cadena del sector agroalimentario, desde ingredientes, materiales en contacto con el alimento, contaminantes, almacenamiento, transporte, conservación, comercio…. Y además, hay que añadir que cada Estado Miembro también legislará teniendo en cuenta la protección de toda la ciudadanía europea y de todos los consumidores, y aprobando para ello Decretos o Reales Decretos.

Los recientes acontecimientos de alertas alimentarias han puesto el punto de mira en los controles establecidos para asegurar que los productos que llegan al consumidos son inocuos para la salud. Según la OMS, organización Mundial de la Salud, en Europa se producen unos 23 millones de casos anuales de intoxicaciones alimentarias y en el mundo unos 600 millones.

No obstante, a pesar de que una empresa cumpla con todos los requisitos legales, no existe el riesgo cero, puesto que intervienen muchos factores, incluidos los humanos, y tras las últimas alertas hay algunas voces que reclaman cambios normativos que refuercen aún más los protocolos y controles en materia de seguridad alimentaria.

HOMBRE CON LUPA

Actualmente existe una amplia cantidad de normativa de seguridad alimentaria que las empresas están obligadas a cumplir y que puede consultarse a través de AECOSAN, que es la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, un organismo autónomo adscrito al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a través de la Secretaría General de Sanidad y Consumo. La Agencia permite consultar tanto la normativa nacional como la de la Unión Europea relativa a la seguridad alimentaria, así como las notas interpretativas de esta legislación aprobadas por la Comisión Institucional de AECOSAN.

Y ¿CÓMO ASEGURA UNA EMPRESA QUE CUMPLE CON LA LEGISLACIÓN DE SEGURIDAD ALIMENTARIA?

En primer lugar, una empresa del sector agroalimentario debe saber que necesita implantar y poner en marcha programas y procedimientos de seguridad alimentaria, que tengan en cuenta todos los requisitos básicos de higiene. Y en función del tipo de empresa, el eslabón de la cadena en la que se encuentre, el tipo de producto que fabrique o comercialice y una serie de aspectos más, deberá optar además por implantar el autocontrol basado en los principios de APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos) del Codex Alimentarius y tener en cuenta todos los requisitos legales que puedan aplicarles, desde los relativos a los ingredientes, pasando por los de envases en contacto con los alimentos y sus análisis de migraciones, los de conservación, requisitos de transporte, hasta etiquetado…

Para lograr cumplir con todos los requisitos legales, desde INTEGRA, recomendamos el uso de herramientas de gestión útiles para asegurar el cumplimiento legal y que sean certificables para así demostrar al resto de la industria agroalimentaria el compromiso de tu empresa con la seguridad alimentaria.  Estas herramientas son los Sistemas de Gestión de la Seguridad Alimentaria, que además de asegurar el cumplimiento legal, aporta un valor añadido a una empresa tanto nacional como internacionalmente.  Los Sistemas de Gestión de Seguridad Alimentaria pueden implantarse en base a distintas normas que conviven hoy día en el mercado, y que son compatibles entre ellas, como son ISO 22000, FSSC 22000, BRC (British Retail Consortium) y/o IFS (International Food Standard).

Si su empresa necesitas saber a qué legislación está obligada a cumplir o está interesada en implantar alguna norma de seguridad alimentaria, nosotros podemos ayudarle.

Foto: dooder

MEJORA CONTINUA DE ESPAÑA EN CERTIFICACIONES ISO

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La mejora continua es el objetivo común de cualquier sistema de gestión que pretenda ser eficaz para una empresa. Pues bien, las empresas españolas tienen clara su apuesta por los sistemas de gestión certificados en distintos ámbitos, y con ello contribuyen al buen posicionamiento de España respecto a otros países en cuanto a certificaciones ISO se refiere.

En los informes ISO Survey of Certifications de los últimos años, referente mundial en certificaciones de sistemas de gestión conforme a normas internacionales ISO, hemos podido comprobar como España va escalando posiciones cada año, tanto a nivel mundial como a nivel europeo, en la práctica totalidad de certificaciones posibles.

En datos globales, las empresas españolas figuran entre las diez primeras posiciones mundiales en las certificaciones consideradas más importantes, como calidad, gestión ambiental, antisoborno, seguridad de la información, seguridad alimentaria, gestión de la energía o calidad de servicios de TI, entre otras. Y España se sitúa como tercer país de Europa y del mundo por centros certificados en Sistemas de Gestión Ambiental ISO 14001 y Gestión antisoborno ISO 37001.

Según los datos ofrecidos por el informe, hay unos 2 millones de organizaciones certificadas en el mundo, lo que evidencia que las empresas de todo el mundo ven en las certificaciones una herramienta que les permite mejorar en sus procesos al tiempo que mejora su competitividad.

Las empresas españolas ocupan los siguientes puestos en las principales certificaciones:

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• Gestión de la Calidad ISO 9001. Es sin duda la norma de gestión de calidad más demandada por las empresas y la más extendida en el mundo. Una empresa que implanta un Sistema de Gestión de la Calidad obtiene grandes resultados en cuanto a mejora de procesos, ahorro de costes, posicionamiento… Las empresas españolas parecen tenerlo claro y colocan a España como quinto país del mundo y tercero de Europa con cerca de 60.000 centros de trabajo certificados conforme a esta norma.

• Gestión Ambiental ISO 14001. Esta norma establece los requisitos para implantar un Sistema de Gestión Ambiental en una empresa que le permitirá gestionar el equilibrio entre la reducción del impacto ambiental y el mantenimiento de la rentabilidad, utilizando para ello una gestión más eficiente de los recursos y de sus procesos. Las empresas españolas están bastante concienciadas en este sentido y son conscientes de que hoy día no se puede trabajar sin tener en cuenta los aspectos ambientales asociados a los procesos.  Esto se refleja en el informe, puesto que España queda tercera del mundo y primera de Europa, con más de 28.000 centros de trabajo certificados conforme a ISO 14001.

• Gestión de la Energía ISO 50001. Su objetivo fundamental es buscar la eficiencia en la gestión energética, consiguiendo un equilibrio entre evitar el daño al medio ambiente a que generan los consumos energéticos y las emisiones de gases, disminuir costes (con ahorros de hasta el 30%) y garantizar en todo momento la calidad de los servicios y productos que se ofrecen. España, se mantiene en este último informe como cuarto país de Europa y del mundo por número de centros certificados ISO 50001, con más de 3.000 centros.

• Seguridad de la Información ISO 27001.  Aquellas empresas que se certifican en ISO 27001 pueden demostrar a sus clientes que gestiona adecuadamente la seguridad de la información que maneja, que cumple con la normativa vigente y además que está disminuyendo los riesgos de fraude, y de pérdida o filtración de información. España, con cerca de 2000 centros certificados, es el séptimo país del mundo y tercero de Europa.

• Seguridad Alimentaria ISO 22000. Esta norma establece los requisitos para implantar y desarrollar un sistema de gestión de seguridad alimentaria que sea eficaz a lo largo de toda la cadena alimentaria y que asegure la inocuidad de los alimentos. Es una norma que día a día va cobrando más importancia pero que cuenta con la competencia de otros estándares normativos.  Aun así, España es el décimo país del mundo y quinto de Europa con cerca de 800 centros certificados según esta norma.

• Salud y Seguridad en el Trabajo ISO 45001. Su objetivo es lograr que la empresa gestione la seguridad y salud en el trabajo yendo un paso por delante del mero cumplimiento de la legislación aplicable, consiguiendo un valor añadido, demostrando un claro compromiso con la prevención y la seguridad de sus trabajadores, y mejorando la imagen de cara a la sociedad. Implantar esta norma permitirá a la empresa minimizar al máximo los riesgos laborales, reduciendo el número de accidentes y los problemas de salud laboral, lo que a su vez se traducirá en una mayor productividad. España es el tercer país de Europa y cuarto del mundo con casi 700 centros de trabajo certificados.

Si su empresa está interesada en la implantación de un Sistema de Gestión en base a alguna de estas normas, no dude en contactar con nosotros pues disponemos de amplia experiencia en todas ellas.

IFS BLOBAL MARKETS-FOOD PARA PYMES

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La empresa u organización que esté interesada en seguir la agenda que marca IFS Global Markets-Food para llegar al cumplimiento de los estándares de IFS de una forma gradual, debería llevar a cabo en primer lugar una autoevaluación con respecto al listado de requisitos del Nivel Básico y /o Medio para decidir el nivel de entrada al programa. Dichos requisitos pueden consultarse gratuitamente en la web de IFS.

La autoevaluación debe ser realizada por la propia empresa y puede llevarla a cabo con el apoyo de algún consultor/asesor calificado e independientes.

La autoevaluación o pre-evaluación de los requisitos de la Lista de Verificación del Nivel Básico e Intermedio es un paso voluntario cuyo objetivo es que la empresa pueda llevar a cabo su propio proceso de análisis de carencias que le permitirá definir y poner en marcha un plan de acción para su mejora.

La duración de la evaluación va a depender de una serie de factores como:

  • El tamaño de la empresa
  • El alcance de la evaluación
  • El número de trabajadores

Y se debe tener en cuenta, que el estándar establece que se deberá utilizar 2/3 de la duración de la evaluación, como mínimo, en el área de producción de la empresa.

Una vez obtenidos los resultados de la autoevaluación, la empresa podrá decidir en qué nivel accede al proceso de certificación y esto dependerá en gran medida de la adecuación y desarrollo tanto de la infraestructura como de los procesos implantados de gestión de la seguridad alimentaria. Por tanto, para llegar al objetivo final, que es la certificación IFS food, hay que cumplir con los requisitos de las dos primeras etapas o niveles, que son:

Una vez obtenidos los resultados de la autoevaluación, la empresa podrá decidir en qué nivel accede al proceso de certificación y esto dependerá en gran medida de la adecuación y desarrollo tanto de la infraestructura como de los procesos implantados de gestión de la seguridad alimentaria. Por tanto, para llegar al objetivo final, que es la certificación IFS food, hay que cumplir con los requisitos de las dos primeras etapas o niveles, que son:

  1. NIVEL BÁSICO: se centra en:
  • Sistemas de gestión de la seguridad o inocuidad alimentaria: liberación del producto, trazabilidad, gestión de incidentes, control de productos no conformes y acciones correctivas.
  • Buenas prácticas de fabricación:Higiene del personal, medio ambiente, limpieza y desinfección, control de la contaminación del producto, control de plagas, control de la calidad de agua.
  • Control de peligros alimentarios:general, específico y control de alérgenos.
  1. NIVEL INTERMEDIO: en el que se evaluará:
  • Sistema de gestión de la seguridad alimentaria:Responsabilidad de la dirección, requisitos de la documentación general, procedimientos, gestión de reclamaciones, control de medidas y vigilancia de los equipos, análisis del producto, compras, homologación de proveedor, realización de la vigilancia, formación.
  • Buenas prácticas de fabricación:Instalaciones y mantenimiento de equipos, instalaciones del personal, gestión de residuos, almacenamiento y transporte.
  • Control de peligros alimentarios:APPCC y Food Defense

IFS Global Markets-Food es una gran oportunidad para las PYMES que no están seguras de poder alcanzar la certificación IFS actualmente, pero que creen que pueden lograrla de una manera gradual. Si está interesado no dude en contactar con nosotros.

Foto: freepik

¿QUIERES ASEGURAR LA INOCUIDAD DE LOS ALIMENTOS? IMPLANTA ISO 22000

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Los riesgos de contaminación de los alimentos se han puesto de relieve en nuestro país en los últimos meses con casos como los de la carne mechada o el atún en conserva, ambos con claras consecuencias para la salud humana. En dichos casos se ha puesto de manifiesto la importancia de establecer sistemas de gestión de la seguridad alimentaria en todos los eslabones de la cadena alimentaria. Pues bien, la norma  ISO 22000:2018 Sistemas de gestión de la inocuidad de los alimentos, establece los requisitos para implantar y desarrollar un sistema de gestión de seguridad alimentaria que sea eficaz a lo largo de toda la cadena alimentaria.

Esta norma se puede implantar en cualquier organización perteneciente a la cadena alimentaria, con el objetivo de garantizar que no haya eslabones débiles en la cadena de suministro de alimentos.  Por ello, ISO 22000 se puede aplicar en empresas muy diversas como: en productores de pienso y de alimento para animales, agricultores y recolectores de animales y plantas silvestres, productores de ingredientes, fabricantes de alimentos, distribuidores, servicios de restauración, transporte e incluso proveedores de productos de embalajes o equipos y/o productos de limpieza…entre otros.

Y los requerimientos que esta norma exige son distintos en función del sector al que pertenezca una empresa, puesto que los riesgos pueden ser muy diferentes de unas empresas a otras.

Latas de conserva

¿CÓMO ES LA ÚLTIMA VERSIÓN?

Un sistema de gestión de la inocuidad de los alimentos implantado según la norma ISO 22000  permitirá a las empresas  identificar, prevenir y reducir los riesgos, consiguiendo un sistema de seguridad alimentaria más eficaz, que garantice la cadena de suministro basándose en los principios de los Sistemas de Gestión de la calidad y manteniendo los principios de APPCC.

La última versión de esta norma fue publicada en 2018 y presenta la estructura de alto nivel ya conocida en normas como  ISO 9001, 14001 45001 y cuyos apartados son: Contexto de la organización, Liderazgo, Planificación, Apoyo, Operación, Evaluación del desempeño y Mejora.

Entre otros cambios, la nueva ISO 22000 viene a reforzar el enfoque basado en riesgos, haciendo más hincapié en minimizarlos a lo largo de todos los eslabones de la cadena alimentaria que puedan generar un peligro en los alimentos, ya sea de manera directa o incluso indirecta. Por tanto, la norma sienta las bases para ayudar a identificar, prevenir y reducir los riesgos, consiguiendo sistemas de gestión de la seguridad alimentaria más eficientes y una empresa más competitiva..

¿QUÉ VENTAJAS APORTA A LA EMPRESA? 

Actualmente la seguridad alimentaria está entre las principales preocupaciones de la sociedad y de la industria, y por tanto una empresa que disponga de un sistema de gestión de la inocuidad de los alimentos certificado, conseguirá:

  • Fortalecer la imagen de su producto, aumentando la credibilidad.
  • Ofrecer seguridad y confianza a las partes interesadas, especialmente al cliente y al consumidor final.
  • Mejorar el posicionamiento en el mercado.
  • Aumentar la competitividad.
  • La capacidad para abordar los riesgos detectados y lograr sus objetivos.
  • Demostrar la conformidad de sus procesos y productos con los requisitos reglamentarios que les aplican.

Si desea implantar un sistema de gestión de seguridad alimentaria en su empresa que ofrezca garantías al cliente, contacte con nosotros.

Foto: macrovector

SISTEMA APPCC NECESARIO EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA

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En la publicación anterior de nuestro blog, abordábamos la pregunta que toda la sociedad española se plantea en estos momentos, tras la crisis provocada por la alerta de la Listeriosis causada por la carne mechada contaminada, y que es ¿cómo lograr la seguridad alimentaria en la empresa?

En dicho artículo hablábamos de la importancia de controlar los riesgos de manera pormenorizada a lo largo de todo el proceso de producción y distribución de cualquier producto de la cadena alimentaria y añadíamos que el modo de identificar y controlar los riesgos es a través de la implantación de un Sistema APPCC de análisis de peligros y puntos críticos de control (o HACCP por sus siglas en inglés).

La industria alimentaria tiene como prioridad garantizar la inocuidad de los alimentos y los casos que ya hemos mencionado de intoxicaciones debidas a la contaminación de la carne, ha hecho que la sociedad dude de los controles establecidos para asegurar dicha inocuidad.   Por ello, la implantación de un sistema APPCC en una empresa aportará un alto grado de seguridad a sus productos, puesto que se tendrán en cuenta todos los posibles peligros o riesgos detectados (microbiológicos, químicos y físicos) y se implementarán las medidas de control necesarias, que permitan prevenir y además verificar la seguridad de los procesos e incluso medidas de corrección en caso de ser necesario.

¿EN QUÉ CONSISTE UN SISTEMA APPCC?

El sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC o HAPPCC) es un sistema reconocido a nivel mundial, cuya finalidad es la identificación de los posibles riesgos y el análisis de los posibles peligros que se pueden detectar en el día a día de la actividad de una empresa alimentaria, para establecer los controles necesarios que impidan que ese peligro llegue a materializarse y/o en caso de que ocurra, se pueda detectar lo antes posible y controlar para minimizar al máximo las posibles consecuencias.

Carne fresca
Uncooked raw fresh beef

Para que no se produzca la contaminación de un producto por ninguno de los peligros posibles, microbiológicos, químicos o físicos, la empresa debe implantar un Sistema APPCC basándose en los principios del Codex Alimentarius:

1. Realizar un análisis de peligros. Se deben identificar los posibles “peligros” que pueden aparecer en el transcurso de la actividad diaria teniendo en cuenta las instalaciones, las temperaturas de cada zona, la limpieza, los métodos y técnicas del personal hasta los ingredientes que utilizamos en cada uno de los procesos.

2. Determinar los Puntos Control Crítico (PCC). Cuando se tienen identificados todos los posibles peligros, se determinan los Puntos de Control Críticos (PCC), que son los más importantes y deben ser analizados y controlados especialmente.

3. Establecer un límite o límites críticos. Es el criterio que se debe definir y cumplir para cada Punto de Control Crítico (PCC) y verificar si es válido o no.

4. Establecer un sistema de vigilancia de los Puntos de Control Críticos. Se deben revisar constantemente los PCC para garantizar la inocuidad del proceso y evitar así posibles contaminaciones en los productos.

5. Establecer las acciones correctivas. Son las medidas que se deben tomar para que los peligros identificados no vuelvan a aparecer.

6. Establecer un sistema de verificación. El objetivo es que permita a la empresa garantizar que las acciones correctivas llevadas a cabo son efectivas.

7Crear un sistema de documentación o registro. Junto con el punto 4, bien sea en formato papel o electrónico, debe disponer de documentos que acrediten el registro constante de todo lo relacionado con garantizar la seguridad, legalidad y calidad de nuestros productos. Serán las evidencias de que todos los procesos se llevan a cabo bajo la premisa de la seguridad alimentaria.

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Foto: janoon028