¿QUÉ LEGISLACIÓN REGULA LA SEGURIDAD ALIMENTARIA?

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La industria agroalimentaria busca asegurar de forma cada vez más rápida (en tiempo real) la calidad, la seguridad y la vida útil de sus productos, así como mejorar la eficiencia de sus procesos productivos, para solucionar los retos surgidos con el avance de la sociedad, y esto hace que surjan nuevas necesidades normativas.

Actualmente la cadena alimentaria es tan larga que cuando un alimento llega a nuestra mesa ha recorrido un largo camino previo, pasando por distintas empresas, muchísimas personas y traspasando incluso fronteras. Por ello es tan importante disponer de un marco común legislativo en el que todo lo que se puede o no se puede hacer esté claramente establecido y sea común a todos los países.

Desde la Unión Europea nos llegan Reglamentos, Directivas, Decisiones, Recomendaciones, Dictámenes…unos de obligado cumplimiento y otros no, y que regulan diversos aspectos dentro de la cadena del sector agroalimentario, desde ingredientes, materiales en contacto con el alimento, contaminantes, almacenamiento, transporte, conservación, comercio…. Y además, hay que añadir que cada Estado Miembro también legislará teniendo en cuenta la protección de toda la ciudadanía europea y de todos los consumidores, y aprobando para ello Decretos o Reales Decretos.

Los recientes acontecimientos de alertas alimentarias han puesto el punto de mira en los controles establecidos para asegurar que los productos que llegan al consumidos son inocuos para la salud. Según la OMS, organización Mundial de la Salud, en Europa se producen unos 23 millones de casos anuales de intoxicaciones alimentarias y en el mundo unos 600 millones.

No obstante, a pesar de que una empresa cumpla con todos los requisitos legales, no existe el riesgo cero, puesto que intervienen muchos factores, incluidos los humanos, y tras las últimas alertas hay algunas voces que reclaman cambios normativos que refuercen aún más los protocolos y controles en materia de seguridad alimentaria.

HOMBRE CON LUPA

Actualmente existe una amplia cantidad de normativa de seguridad alimentaria que las empresas están obligadas a cumplir y que puede consultarse a través de AECOSAN, que es la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, un organismo autónomo adscrito al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a través de la Secretaría General de Sanidad y Consumo. La Agencia permite consultar tanto la normativa nacional como la de la Unión Europea relativa a la seguridad alimentaria, así como las notas interpretativas de esta legislación aprobadas por la Comisión Institucional de AECOSAN.

Y ¿CÓMO ASEGURA UNA EMPRESA QUE CUMPLE CON LA LEGISLACIÓN DE SEGURIDAD ALIMENTARIA?

En primer lugar, una empresa del sector agroalimentario debe saber que necesita implantar y poner en marcha programas y procedimientos de seguridad alimentaria, que tengan en cuenta todos los requisitos básicos de higiene. Y en función del tipo de empresa, el eslabón de la cadena en la que se encuentre, el tipo de producto que fabrique o comercialice y una serie de aspectos más, deberá optar además por implantar el autocontrol basado en los principios de APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos) del Codex Alimentarius y tener en cuenta todos los requisitos legales que puedan aplicarles, desde los relativos a los ingredientes, pasando por los de envases en contacto con los alimentos y sus análisis de migraciones, los de conservación, requisitos de transporte, hasta etiquetado…

Para lograr cumplir con todos los requisitos legales, desde INTEGRA, recomendamos el uso de herramientas de gestión útiles para asegurar el cumplimiento legal y que sean certificables para así demostrar al resto de la industria agroalimentaria el compromiso de tu empresa con la seguridad alimentaria.  Estas herramientas son los Sistemas de Gestión de la Seguridad Alimentaria, que además de asegurar el cumplimiento legal, aporta un valor añadido a una empresa tanto nacional como internacionalmente.  Los Sistemas de Gestión de Seguridad Alimentaria pueden implantarse en base a distintas normas que conviven hoy día en el mercado, y que son compatibles entre ellas, como son ISO 22000, FSSC 22000, BRC (British Retail Consortium) y/o IFS (International Food Standard).

Si su empresa necesitas saber a qué legislación está obligada a cumplir o está interesada en implantar alguna norma de seguridad alimentaria, nosotros podemos ayudarle.

Foto: dooder

¿CÓMO LOGAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN TU EMPRESA?

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La crisis alimentaria provocada por la Listeria en nuestro país ha vuelto a generar dudas sobre el funcionamiento real del sistema de control sanitario. La desconfianza entre los consumidores va creciendo, pero lo cierto es que la puesta en el mercado de un producto contaminado por listeria se podría haber evitado si la empresa hubiera contado con un Sistema de Gestión de la Seguridad alimentaria eficaz.

Cualquier empresa perteneciente a la cadena de la industria alimentaria debe ser consciente de su responsabilidad a la hora de introducir productos en el mercado, por lo que debe establecer todas las medidas necesarias que garanticen la seguridad e inocuidad de los mismos. 

La legislación europea, va marcando las reglas a seguir en cuanto a la prevención, eliminación y reducción del nivel de riesgo para la salud humana en toda la cadena alimentaria, incluyendo procesos, productos y actividades relacionados con la manipulación y producción de alimentos. Por tanto, todos los actores implicados en dicha cadena deben tomas las medidas necesarias para garantizar la seguridad alimentaria, ya sean empresas grandes o pequeñas, productores o distribuidores, exportadores o importadores

Para reducir los riesgos sanitarios será necesario controlar de manera pormenorizada todo el proceso de producción y distribución, desde la llegada de la materia prima hasta la venta, y la mejor manera de lograrlo es mediante el establecimiento de un Sistema APPCC, de análisis de peligros y puntos críticos de control. La aplicación de este sistema aportará un alto grado de seguridad a los productos, puesto que se tendrán en cuenta todos los posibles peligros o riesgos detectados (microbiológicos, químicos y físicos) y se implementarán las medidas de control necesarias, que permitan prevenir y además verificar la seguridad de los procesos e incluso medidas de corrección en caso de ser necesario.

En el caso de la Listeria, si la empresa hubiera establecido controles para evitar contaminación microbiológica, mediante la aplicación buenas prácticas de higiene, los análisis periódicos de superficie para validar los procesos de limpieza, el control exhaustivo de materias primas y los análisis periódicos de producto terminado se podría haber evitado esta crisis o al menos minimizado las consecuencias, puesto que se habrían retirado los productos del mercado incluso antes de llegar al consumidor final.

Y, teniendo en cuenta que, a pesar de establecer controles, pueden darse fallos o errores, muchas veces humanos, es importantísimo contar con un procedimiento o plan de retirada del producto que sea efectivo y rápido, para lo que será fundamental llevar un control exhaustivo de la trazabilidad de los productos. Dicho Plan de retirada debe contemplar un sistema de comunicación efectivo con autoridades, clientes y distribuidores, y tener establecidas claramente las funciones y responsabilidades dentro del plan de retirada.  En casos de alerta sanitaria la rapidez de respuesta es primordial.

Mujer comprando en el supermercado

¿CÓMO ASEGURAR LA EFICACIA DEL SISTEMA?

Las empresas del sector agroalimentario tienen por delante el reto de establecer Sistemas de Seguridad Alimentaria que resulten eficaces y que consigan la confianza de los consumidores.  Por ello, además de implementar un Sistema de Autocontrol, basado en los principios de APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos) del Codex Alimentarius y considerando todos los requisitos básicos de higiene, pueden optar a obtener certificaciones que les aporten ese aval de confianza frente a clientes y a consumidores finales.

Existen distintos estándares reconocidos a nivel internacional, que establecen los requisitos que debe cumplir un buen Sistema de Gestión de la seguridad alimentaria y de la inocuidad de los alimentos, y que son certificables, es decir, que sufren procesos de auditoría para avalar su eficacia. Los estándares que gozan con una mayor popularidad son ISO 22000, IFS (Internacional Food Standars) y BRC (British Retail Consortium).

Si su empresa está interesada en establecer un Sistema de Gestión de la Seguridad Alimentaria que sea realmente eficaz y necesita asesoramiento sobre las distintas nomas existentes actualmente en el mercado y cuál es la más adecuada para su negocio contacte con nosotros.

Foto: freepik

IFS PACsecure, la certificación para fabricantes de materiales de envasado

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IFS PACsecure, es una norma de calidad y seguridad para los fabricantes de materiales de envasado que fue creada por International Featured Standards (IFS) y the Packaging Association of Canada (PAC).

Esta norma tiene como objetivo certificar la seguridad y la calidad de los materiales de envasado y es aplicable a los fabricantes de todo tipo de envases, ya sean primarios o secundarios. Esta certificación se basa en el Análisis de Riesgos y Puntos Críticos APPCC, puesto que fue desarrollada para detectar y evitar los peligros potenciales en los procesos de producción de material de envasado.

Como hemos comentado, IFS PACsecure es aplicable a empresas con distinto alcance, desde productores de plásticos duros y flexibles, pasando por productores de papel, de metal,  de vidrio o de productos naturales como la cerámica, el yute etc. hasta productores de materiales de envasado de productos no alimentarios que estén en contacto con la piel (cosméticos como cremas hidratantes, champú, gel) o no ( productos de higiene para el hogar). Los requisitos que sí deben cumplir todos los materiales de envasado es que sean transformados, producidos o impresos en la instalación que se quiere certificar, por tanto no se puede aplicar a actividades de importación de materiales de envasado o de transporte, almacenamiento o distribución de materiales de envasado.

IFS PACsecure, al igual que el resto de normas de la familia IFS, contiene requisitos sobre la responsabilidad de la Gerencia de la compañía, sistema de análisis de peligros y puntos de control crítico, gestión de recursos, gestión de producción e infraestructuras, gestión de análisis y mejora y «food/packaging defense» (defensa del alimento y del material de envasado). Todo esto construye la base del listado de requisitos de la norma.

¿QUÉ BENEFICIOS APORTA A LA EMPRESA?

  • La empresa mejorará su posición en el mercado, gracias a la imagen de alta calidad y seguridad de sus envases.
  • IFS PACsecure es un certificado reconocido por GFSI (Iniciativa Mundial de Seguridad Alimentaria), lo que aporta un gran valor añadido.
  • El hecho de que para obtener la certificación se deba realizar una auditoría por parte de una entidad independiente evita las auditorías por parte de los clientes.
  • La certificación asegura el cumplimiento de las especificaciones de seguridad y calidad que rigen hoy día el mercado.
  • Incrementar la seguridad de los productos de cara al consumidor final, lo que generará un aumento de la confianza por parte del mismo.
  • La empresa certificada pasará a formar parte de la base de datos de IFS, lo que le abrirá nuevos mercados, tanto nacionales como internacionales.

Si desea asesoramiento sobre la norma IFS PACsecure, contacte con nosotros y le aclararemos cualquier duda.

NORMAS IFS DE SEGURIDAD ALIMENTARIA

Comparte: Facebooktwittergoogle_pluslinkedinActualmente, tanto los consumidores como las autoridades sanitarias muestran un grado de exigencia cada día más elevado en cuanto a la calidad y seguridad que deben ofrecen los productos alimentarios. Por ello, todas las empresas que forman parte de la cadena alimentaria deben garantizar la seguridad de su propia marca en aquellos productos que venden. Pues bien, las normas IFS ayudan a cumplir todos aquellos requisitos de seguridad alimentaria y de calidad necesarios para cumplir con dichas exigencia.

IFS tiene distintas normas que marcan el camino que deben seguir las empresas para llevar a la práctica los requisitos necesarios para garantizar la seguridad alimentaria de su producto, independientemente del nivel de la cadena alimentaria al que pertenezca. Es decir, que pueden optar a la certificación tanto los fabricantes de alimentos, brókeres, servicios logísticos como fabricantes de productos de limpieza de uso domésticos y de la higiene personal o mayoristas y distribuidores.

Entre las normas más implantadas y certificadas podemos encontrar las siguientes:

IFS Food 6.1: Recomendada a empresas que procesan alimentos o que empaquetan productos alimentarios a granel. El estándar IFS Food sólo se aplica cuando el producto es procesado o tratado o cuando existe peligro de una contaminación del producto durante su primer empaquetado.

El IFS Food se aplica a:

  • el procesado y tratamiento y/o
  • la manipulación de productos a granel y/o
  • las actividades realizadas durante el primer empaquetado.

IFS Global Markets Food:  es una gran oportunidad para las PYMES que no están seguras de poder alcanzar la certificación IFS actualmente por no cumplir algunos de los requisitos exigidos, pero que creen que pueden lograrla de una manera gradual.  Con esta norma podrán ir desarrollando todos los procedimientos de seguridad alimentaria para implementar el sistema de gestión según la norma IFS pero de manera progresiva y durante un periodo de tiempo definido.

IFS Logistics: es la norma pensada para las empresas de transporte, distribución, carga y descarga, y almacenamiento de productos tanto alimentarios como no alimentarios, y cuyo objetivo principal es garantizar la transparencia a lo largo de la cadena de suministro. Además, puede aplicarse a todos los medios de transporte: camiones, trenes, barcos, aviones y cualquier otro con condiciones de temperatura controladas o a temperatura ambiental.

IFS HPC: este estándar establece los requisitos para garantizar la seguridad del producto, reducir los costes y asegurar la transparencia con respecto a la totalidad de la cadena de producción de productos para el hogar y de higiene personal.

IFS Broker: establece los requisitos aplicables a aquellas empresas que ejercen principalmente una actividad comercial y que escogen ellas mismas a sus proveedores, compran mercancía ellas mismas o comercian con mercancía y después la envían directamente a sus propios clientes, sin ellas haber entrado nunca en contacto con el producto.

IFS PACsecure 1.1: es la norma de seguridad para los materiales de envasado basado en el APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico).

PRINCIPALES BENEFICIOS DE CERTIFICARSE EN UNA NORMA IFS

La certificación IFS basada en cualquier de las normas citadas mencionadas anteriormente demostrará a los clientes el claro compromiso de la empresa por la excelencia en calidad y la seguridad alimentaria. Y, además, aportará otros beneficios como:

  • Posicionamiento en el mercado frente a la competencia
  • Oportunidades comerciales con grandes superficies del sector de la alimentación
  • Control eficaz de los procesos internos de producción, minimizando el riesgo de contaminación o de errores
  • Gestión más operativa y rápida de los riesgos para la seguridad alimentaria.
  • Reducción de costes y tiempos
  • Mayor confianza para clientes y consumidores
  • Evidenciar ante terceros el cumplimiento legal en cuanto a seguridad alimentaria.

Si necesita asesoramiento sobre alguna de las normas IFS, en INTEGRA le informaremos acerca del proceso de implantación.

EL CONTROL A PROVEEDORES EN LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA

Comparte: Facebooktwittergoogle_pluslinkedinLa seguridad de los alimentos es un pilar fundamental para cualquier empresa del sector agroalimentario para poder transmitir confianza al consumidor y para ser capaz de garantizar la calidad, seguridad, autenticidad y legalidad de sus productos.

La legislación europea, nos va indicando el camino a seguir para reducir cada vez más el nivel de riesgo a lo largo de toda la cadena alimentaria, incluyendo procesos, productos y actividades relacionados con la manipulación y producción de alimentos, con el objetivo de prevenir posibles efectos adversos sobre nuestra salud. Por tanto, todos los eslabones implicados en dicha cadena deben tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad alimentaria, ya sean empresas grandes o pequeñas, productores o distribuidores, exportadores o importadores…

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Lograr cumplir con los requisitos de inocuidad es cada día mas difícil y por eso se opta cada vez más por certificaciones en base a estándares de calidad y seguridad alimentaria internacionales. Las grandes organizaciones y cadenas de supermercados deben ser cada vez más exigentes con sus proveedores y deben ejercer un control sobre los mismos.

Las normas de seguridad alimentaria en general hacen hincapié en el control a proveedores y, es más, algunas de las normas internacionales más reconocidas como IFS Food o BRC exigen que las empresas dispongan de un sistema efectivo de aprobación y seguimiento de los proveedores, que les permita controlar cualquier riesgo que puedan entrañar las materias primas para la garantía de la seguridad, calidad, legalidad y autenticidad de los productos que comercialicen.

normas de seguridad alimentaria certificación de seguridad alimentaria

Y ¿QUÉ MÉTODOS DE SEGUIMIENTO DE PROVEEDORES SE PUEDEN UTILIZAR?

Existen distintas metodologías para realizar un adecuado seguimiento de un proveedor entre las que podemos destacar:

  • CUESTIONARIOS DE EVALUACIÓN: es quizá el más utilizado hasta el momento y consiste en enviar un cuestionario de evaluación específico de seguridad alimentaria que nos permita aprobarlos. Este método es recomendable sólo para aquellos proveedores considerados de bajo riesgo y además se deben acompañar de la comprobación del sistema de trazabilidad del proveedor, evidenciando que llevan la trazabilidad de manera adecuada y eficiente.
  • SOLICITAR CERTIFICACIONES: se les puede solicitar alguna de las certificaciones reconocidas por la GFSI (Iniciativa Mundial de Seguridad Alimentaria), entre las que podemos encontrar: BAP (Mejores Prácticas Acuícolas), BRC Estándar Global para Agentes y Corredores, BRC Estándar Global de Alimentos, BRC Estándar Global para Embalaje y Materiales de Embalaje, BRC Estándar Global para Almacenamiento y Distribución, FSSC 22000 (Certificación del Sistema de Seguridad Alimentaria), Global GAP (Buenas Prácticas Agrícolas), IFS Food (estándar internacional por características), SQF (alimentos de calidad segura).
  • REALIZAR AUDITORÍAS AL PROVEEDOR: que podrán ser documentales (revisión de plan de trazabilidad, revisión de Sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico, revisión de las buenas prácticas…) o in situ, que a su vez podrán ser anunciadas o no anunciadas, y durante las cuales se revisarán todos los procesos que afecten a las materias primas en las propias instalaciones del proveedor.

Si tiene una empresa agroalimentaria y quiere resolver cualquier duda contacte con nosotros, el equipo técnico de INTEGRA le asesorará en lo que necesite.

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LA SEGURIDAD ALIMENTARIA, DE VITAL IMPORTANCIA EN CUALQUIER EMPRESA AGROALIMENTARIA

Comparte: Facebooktwittergoogle_pluslinkedinEs por todos conocida, la importancia que tiene hoy día la seguridad de los alimentos por su relación directa con nuestra salud. Y por tano, es fundamental para cualquier empresa relacionada con el sector de la alimentación poder transmitir confianza a los consumidores.

Además, los cambios en los hábitos alimenticios y el aumento de los colectivos que sufren determinadas enfermedades de origen alimentario, como las intolerancias y alergias alimentarias, han llevado a cambios en los modos de producción y en la forma de ofrecer la información al consumidor.

La legislación europea, va marcando las reglas a seguir en cuanto en cuanto a la prevención, eliminación y reducción del nivel de riesgos para la salud humana en toda la cadena alimentaria, incluyendo procesos, productos y actividades relacionados con la manipulación y producción de alimentos. Por tanto, todos los actores implicados en dicha cadena deben tomas las medidas necesarias para garantizar la seguridad alimentaria, ya sean empresas grandes o pequeñas, productores o distribuidores, exportadores o importadores…

Las empresas, como paso fundamental, deben establecer y poner en marcha programas y procedimientos de seguridad alimentaria, considerando todos los requisitos básicos de higiene a través de planes y el autocontrol basado en los principios de APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos) del Codex Alimentarius. Y en este proceso de desarrollar el Sistema de Autocontrol de la empresa uno de los aspectos más importantes es, sin duda, la formación de los trabajadores, ya que de ellos dependerá el éxito de este.

Pero, además de la implantación de un Sistema de Autocontrol, las empresas agroalimentarias pueden optar por dar un paso más, y utilizar herramientas para implementar Sistemas de Gestión de la Seguridad Alimentaria que les aporten valor añadido y sean reconocidos a nivel internacional. Estas herramientas pueden ser las normas ISO 22000, BRC (British Retail Consortium) y/o IFS (International Food Standard).

Si desea información acerca de las normas de seguridad alimentaria y de cómo implantarlas en su empresa no dude en llamarnos.

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PLAN FOOD DEFENCE, INDISPENSABLE PARA EXPORTAR A EEUU

Comparte: Facebooktwittergoogle_pluslinkedinLos productos agroalimentarios producidos en Europa y exportados a los Estados Unidos están obligados a disponer de plan o protocolo de FOOD DEFENSE, para englobar las actividades asociadas con la protección del suministro nacional de alimentos contra actos intencionados o deliberados de contaminación o alteración de los mismos. Esta obligación se impuso tras el atentado a la Torres Gemelas, y es requisito indispensable.

El servicio de Seguridad Alimentaria e Inspección del USDA (Department of Agriculture) define “FOOD DEFENSE” como la protección de los productos alimentarios contra el adulterado intencionado por agentes biológicos, químicos, físicos o radioactivos.

Una empresa que lo implanta establecerá una estrategia para proteger la cadena de producción alimentaria de cualquier intención de adulterar, ya sea biológica, física o químicamente su producto, evitando que pudiera llegar al consumidor final.  Y es más importante de lo que parece puesto que un ataque intencionado puede venir tanto desde el interior (propio personal) como desde el exterior, con la clara intención del sabotaje a la empresa o a la población a través de la empresa (terrorismo).

El objetivo del protocolo Food Defense  será lograr la identificación, el control y la vigilancia de los posibles focos de contaminación intencionada que pueden afectar a los productos alimentarios para poder establecer e implantar las medidas preventivas necesarias que garanticen el control y la reducción de los focos identificados.

Actualmente Food Defense es un requisito de obligado cumplimiento recogido dentro de normas internacionales de seguridad alimentaria, como son las normas BRC, IFS e ISO 22000, y de obligado cumplimiento por parte de la FDA (US Food and Drug Administration).

Por ultimo es importante dejar constancia de que Food Defense es una herramienta que permite controlar los posibles peligros desde la prevención y/o la respuesta rápida ante una situación de emergencia en materia de seguridad alimentaria.

¿Quieres implantar alguna de las normas de seguridad alimentaria que incluyen Food Defense o bien cumplir directamente con este protocolo? Nos encontramos a tu disposición para asesorarte sin ningún tipo de compromiso. Contacta con Integra.

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IFS GLOBAL MARKETS-FOOD MARCA EL CAMINO HACIA LA CERTIFICACIÓN IFS

Comparte: Facebooktwittergoogle_pluslinkedinLa empresa u organización que esté interesada en seguir la agenda que marca IFS Global Markets-Food para llegar al cumplimiento de los estándares de IFS de una forma gradual, debería llevar a cabo en primer lugar una autoevaluación con respecto al listado de requisitos del Nivel Básico y /o Medio para decidir el nivel de entrada al programa. Dichos requisitos pueden consultarse gratuitamente en la web de IFS.

La autoevaluación debe ser realizada por la propia empresa y puede llevarla a cabo con el apoyo de algún consultor/asesor calificado e independientes.

La autoevaluación o pre-evaluación de los requisitos de la Lista de Verificación del Nivel Básico e Intermedio es un paso voluntario cuyo objetivo es que la empresa pueda llevar a cabo su propio proceso de análisis de carencias que le permitirá definir y poner en marcha un plan de acción para su mejora.

La duración de la evaluación va a depender de una serie de factores como:

  • El tamaño de la empresa
  • El alcance de la evaluación
  • El número de trabajadores

Y se debe tener en cuenta, que el estándar establece que se deberá utilizar 2/3 de la duración de la evaluación, como mínimo, en el área de producción de la empresa.

Una vez obtenidos los resultados de la autoevaluación, la empresa podrá decidir en qué nivel accede al proceso de certificación y esto dependerá en gran medida de la adecuación y desarrollo tanto de la infraestructura como de los procesos implantados de gestión de la seguridad alimentaria. Por tanto, para llegar al objetivo final, que es la certificación IFS food, hay que cumplir con los requisitos de las dos primeras etapas o niveles, que son:

  1. NIVEL BÁSICO: se centra en:
  • Sistemas de gestión de la seguridad o inocuidad alimentaria: liberación del producto, trazabilidad, gestión de incidentes, control de productos no conformes y acciones correctivas.
  • Buenas prácticas de fabricación:Higiene del personal, medio ambiente, limpieza y desinfección, control de la contaminación del producto, control de plagas, control de la calidad de agua.
  • Control de peligros alimentarios:general, específico y control de alérgenos.
  1. NIVEL INTERMEDIO: en el que se evaluará:
  • Sistema de gestión de la seguridad alimentaria:Responsabilidad de la dirección, requisitos de la documentación general, procedimientos, gestión de reclamaciones, control de medidas y vigilancia de los equipos, análisis del producto, compras, homologación de proveedor, realización de la vigilancia, formación.
  • Buenas prácticas de fabricación:Instalaciones y mantenimiento de equipos, instalaciones del personal, gestión de residuos, almacenamiento y transporte.
  • Control de peligros alimentarios:APPCC y Food Defense

IFS Global Markets-Food es una gran oportunidad para las PYMES que no están seguras de poder alcanzar la certificación IFS actualmente, pero que creen que pueden lograrla de una manera gradual. Si está interesado no dude en contactar con nosotros.

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¿CONOCE LA NORMA IFS GLOBAL MARKET-FOOD? UNA GRAN OPCIÓN PARA LAS PYMES

Comparte: Facebooktwittergoogle_pluslinkedinIFS Global Markets-Food es una herramienta desarrollada para ayudar, a pequeñas y medianas empresas de la industria alimentaria, a implantar un Sistema de Gestión de calidad y seguridad alimentaria que le permita llegar al cumplimiento de los estándares de IFS de una forma gradual y dentro de un periodo de tiempo definido, que suele ser de 3 años.

Está especialmente pensada, para aquellas pymes a las que aún les falta algo de desarrollo, ya sea en sus procesos de seguridad alimentaria o en su infraestructura, para poder llegar a cumplir con las exigencias de la norma IFS.  IFS Global Markets-Food supone, por tanto, un primer paso y el apoyo necesario para logar una certificación IFS Food, que aportará a la empresa una ventaja competitiva en el mercado.

¿Cómo puede una empresa certificarse en IFS Global Markets-Food?

El proceso de certificación en IFS Global Markets-Food consta de 3 o 4 fases en función del punto de partida que elija la empresa y que dependerá de varios factores. Las fases serían:

  1. AUTOEVALUACIÓN: este primer paso, consiste en realizar un pre-auditoría en la que se evalúa el cumplimiento de ciertos requisitos y que permitirá a la empresa decidir en qué nivel accede al proceso de certificación, nivel básico o intermedio. Esto dependerá en gran medida de la adecuación y desarrollo tanto de la infraestructura como de los procesos implantados de gestión de la seguridad alimentaria.
  2. NIVEL BÁSICO: se centra en:
  • Sistemas de gestión de la seguridad o inocuidad alimentaria: liberación del producto, trazabilidad, gestión de incidentes, control de productos no conformes y acciones correctivas.
  • Buenas prácticas de fabricación:Higiene del personal, medio ambiente, limpieza y desinfección, control de la contaminación del producto, control de plagas, control de la calidad de agua.
  • Control de peligros alimentarios:general, específico y control de alérgenos.
  1. NIVEL INTERMEDIO: en el que se evaluará:
  • Sistema de gestión de la seguridad alimentaria:Responsabilidad de la dirección, requisitos de la documentación general, procedimientos, gestión de reclamaciones, control de medidas y vigilancia de los equipos, análisis del producto, compras, homologación de proveedor, realización de la vigilancia, formación.
  • Buenas prácticas de fabricación:Instalaciones y mantenimiento de equipos, instalaciones del personal, gestión de residuos, almacenamiento y transporte.
  • Control de peligros alimentarios:APPCC y Food Defense.
  1. CERTIFICACIÓN IFS FOODSería el objetivo final de todo este proceso, conseguir la certificación IFS.

Si su empresa tiene como objetivo la certificación según los estándares de la norma IFS-Food pero cree que aún no está preparada o necesita cambios en la infraestructura para lograrla, la norma IFS Global Markets-Food puede ser su oportunidad. No la desaproveche, contacte con nosotros sin compromiso.

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¿CONSUMES FRUTA CORTADA?

Comparte: Facebooktwittergoogle_pluslinkedinHa llegado el verano y con él la fruta típica de esta estación, sandías, melones, melocotones, albaricoques…

Cada vez, es más frecuente encontrar en los mercados fruta cortada (envasada o no) y además con una buena acogida por parte del consumidor, que cree que comprar sandías o melones por piezas enteras puede ser demasiada cantidad o que perecerá antes. Pues bien, expertos en seguridad alimentaria están advirtiendo de los posibles peligros que pueden entrañar este tipo de fruta cortada si no se manipula y conserva de manera adecuada.

Sabemos, que hoy día los controles sanitarios sobre los alimentos son mucho más restrictivos, y que la venta de fruta cortada está regulada y contemplada en la legislación. Pero, debemos tener en cuenta, especialmente con frutas como la sandía o el melón que no son frutas ácidas que les hace más resistentes a las bacterias sino que su protección viene dada por las gruesas cortezas que tienen y que hacen que las bacterias no lleguen al interior. Este tipo de frutas, una vez abiertas, pierden esa protección y si además no se mantienen en condiciones de refrigeración adecuadas para no romper la cadena de frío, pueden convertirse en caldo de cultivo para las bacterias.

Hay que prestar también especial atención a las condiciones higiénicas y de conservación de la fruta cortada y envasada en pequeñas bandejas con papel film o la que se vende metida en vasos de plástico. Por tanto, se hace fundamental exigir a los establecimientos que venden estos tipos de productos unas condiciones higiénicas y de manipulación muy escrupulosas.

 La industria alimentaria controla cada vez más sus procesos, implantando normas o estándares internacionales de seguridad alimentaria como ISO 22000 , IFS o BRC. Si todas las empresas y establecimientos siguen unas correctas prácticas higiénicas, siguiendo la legislación sanitaria vigente, el consumo de fruta partida no debería entrañar un riesgo para la salud. Aunque sí es cierto, que algunos establecimientos deberían plantearse no romper la cadena de frío de este tipo de alimentos para evitar los riesgos.

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