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El último informe anual de Accidentes de trabajo en España, editado por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el trabajo (INSST), corresponde al año 2019, y en él se indica que en ese año se registraron 650.602 accidentes de trabajo con baja. La mayoría de ellos se produjeron durante la jornada laboral, en concreto 562.756 accidentes, que suponen el 86,5%. El resto, 87.846 accidentes, tuvieron lugar durante el trayecto del domicilio al centro de trabajo o viceversa; son los que se denominan accidentes de trabajo con baja in itínere. Si consultamos el avance de datos para el año 2020, en la página web del Ministerio de Trabajo y Economía social podemos ver el análisis de la siniestralidad laboral del último periodo de doce meses disponible comparado con el mismo periodo anterior, y el periodo que han analizado es febrero 2020 – enero 2021. En estos avances provisionales se observa un descenso generalizado en el índice de incidencia tanto por sectores como por comunidades, algo esperable a priori debido a la situación vivida en el país durante el año 2020, en el que la mayoría de los sectores han optado por el teletrabajo o incluso se han visto obligados a cerrar en determinados momentos. A pesar de esa disminución se siguen manteniendo más o menos las relaciones entre los índices de incidencia por sectores, manteniéndose como el sector con peores datos el de la Construcción.

Pero, a pesar de esa mejora generalizada en todas las comunidades autónomas en cuanto a índices de siniestralidad comparados con los datos de 2019, se observa que Andalucía está a la cabeza en cuanto a nº de accidentes mortales, con 110, superando sobradamente al resto de comunidades. Nuestra comunidad tiene aún mucho trabajo por delante para prevenir los accidentes.

Una medida eficaz para lograr disminuir estas estadísticas es que las empresas opten por implantar la cultura preventiva en su día a día, porque la seguridad laboral es un tema que no sólo concierne a los trabajadores sino también a los empresarios. Y es fundamental que esta cultura parta de un compromiso claro de la dirección, y que ésta sea capaz de ejercer su liderazgo dando ejemplo y transmitiendo a sus trabajadores la importancia de la prevención en su desempeño diario en el puesto de trabajo.

Aquellos empresarios comprometidos con la prevención, que quieran ir más allá del mero cumplimiento legal en la materia y deseen utilizar todos los medios a su alcance para mejorar la seguridad y salud de los trabajadores puede optar por implantar un Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo, basándose en los requisitos de la norma ISO 45001.

An accident at a warehouse, man on floor

El enfoque que tiene la norma permitirá minimizar los riesgos laborales, reduciendo el número de accidentes y los problemas de salud laboral, lo que a su vez se traducirá en una mayor productividad.

La norma internacional ISO 45001:2018 tiene el objetivo de establecer los requisitos necesarios para implementar en una empresa un Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo. Y como sus predecesoras, la ISO 9001 e ISO 14001, ésta también presenta la estructura de alto nivel, lo que las hace fácilmente integrables.

Pues bien, la estructura de alto nivel se divide en los siguientes bloques, exigiendo una serie de requisitos en cada uno de ellos:

CONTEXTO DE LA ORGANIZACIÓN

Al igual que el resto de las normas ISO con estructura de alto nivel, la norma ISO 45001 parte de la necesidad de analizar los factores internos y externos que pueden afectar a los resultados del sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo. Por tanto, la dirección deberá analizar el contexto en el que se desenvuelve, para determinar todos los factores que le afectan tanto de manera negativa como positiva.

LIDERAZGO Y PARTICIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES

La norma da una gran importancia al liderazgo y a la capacidad que demuestre una organización para implicar a sus trabajadores en la gestión de la seguridad y salud en el trabajo, valorando entre otras cosas, que se capaz de implantar procesos efectivos de consulta y participación.

PLANIFICACIÓN

Este punto comprende las acciones previstas para abordar riesgos y oportunidades, es decir, que la organización analice tanto los riesgos para la seguridad y salud, como los riesgos achacables al Sistema de Gestión, derivados del análisis del contexto. Una vez detectados todos los posibles riesgos, la dirección deberá tomar las medidas de control necesarias sobre ellos. Además, deberá determinar también las oportunidades de mejora y establecer las acciones necesarias para lograrlas.

APOYO

La organización debe determinar los medios y recursos necesarios para conseguir cumplir con la planificación establecida. Y tendrán en cuenta los recursos de todo tipo, humanos, económico, técnicos… pero prestando especial atención a los de carácter preventivo, la formación en materia de prevención, los equipos de protección individual y colectivos y la comunicación con todas las partes interesadas.

OPERACIÓN

La organización llevará a cabo la planificación y control sobre los procesos necesarios para cumplir con los requisitos del Sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo, así como para eliminar los peligros y reducir los riesgos para la seguridad y salud. Esto va a requerir un enfoque proactivo, lo que quiere decir que hay que adelantarse a los posibles cambios, y ante la previsión de alguno se deberá tener en cuenta también cómo afectará a la seguridad y salud del personal de la empresa. De este modo siempre se podrá actuar previamente para mantener la seguridad.

Otro aspecto importante, será que la seguridad y salud se consiga integrar en el proceso de compras, para evitar cualquier peligro potencial en nuestra empresa. Y que además, que la dirección realice la preparación ante posibles situaciones de emergencia y la respuesta ante ella.

EVALUACIÓN DEL DESEMPEÑO

Se debe establecer un sistema de evaluación del correcto desempeño de los procesos, la eficacia de los controles, el grado de cumplimiento con los requisitos… y así verificar la implantación del sistema de gestión de seguridad y salud en todos los procesos. Todo esto se podrá evidenciar además durante el proceso de Auditoría interna y también durante la revisión del sistema por la dirección, durante la que se analizarán todos los puntos del Sistema, se reflejarán los resultados de los mismos y las conclusiones a las que se llega, para poder establecer mejoras.

MEJORA

La organización debe establecer las medidas necesarias y utilizar las herramientas disponibles para la mejora continua de la eficacia de su sistema, como pueden ser la gestión de las incidencias y no conformidades que surjan en el día a día.

En definitiva, la norma ISO 45001 permitirá a la organización gestionar la seguridad y salud en el trabajo yendo un paso por delante del mero cumplimiento de la legislación aplicable, logrando un valor añadido, demostrando un claro compromiso con la prevención y la seguridad de sus trabajadores, y mejorando la imagen de cara a la sociedad.

Si quieres implantar la norma ISO 45001 en tu empresa en INTEGRA  podemos ayudarle.

Imagen: senivpetro